lunes, 6 de febrero de 2012

Agradecimiento.

Debo mucho
a quienes no amo.

El alivio con que acepto
que son más queridos por otro.
       
La alegría de no ser yo
el lobo de sus ovejas.

Estoy en paz con ellos
y en libertad con ellos,
yeso el amor ni puede darlo
ni sabe tomarlo.
       
No los espero
en un ir y venir de la ventana a la puerta.
Paciente
casi como un reloj de sol
entiendo
lo que el amor no entiende;
perdono
lo que el amor jamás perdonaría.
       
Desde el encuentro hasta la carta
no pasa una eternidad,
sino simplemente unos días o semanas.
       
Los viajes con ellos siempre son un éxito,
los conciertos son escuchados,
las catedrales visitadas,
los paisajes nítidos.
       
Y cuando nos separan
lejanos países
son países
bien conocidos en los mapas.
       
Es gracias a ellos
que yo vivo en tres dimensiones,
en un espacio no-lírico y no-retórico,
con un horizonte real por lo móvil.
       
Ni siquiera imaginan
cuánto hay en sus manos vacías.

"No les debo nada",
diría el amor
sobre este tema abierto.


                                              [Wislawa Szymborska]