Estoy harta de que nos pasemos la vida culpando a las circunstancias, a la falta de tiempo, a la suerte, a los demás, a los dioses...negándonos a aceptar que SOMOS NUESTRA PROPIA CAUSA Y RESULTADO.
NO CULPES A NADIE, porque fundamentalmente tú has hecho tu vida.
ACEPTA LA RESPONSABILIDAD de construirte a ti mismo y el valor de aceptar el fracaso para volver a empezar, corrigiéndote.
NUNCA TE QUEJES del ambiente o de los que te rodean, las circunstancias son buenas o malas según tu voluntad.
ACÉPTATE ahora o seguirás justificándote como un niño.
No olvides que LA CAUSA DE TU PRESENTE ES TU PASADO, como la causa de tu futuro es tu presente.
COMIENZA A SER SINCERO CONTIGO MISMO, reconociéndote por tu valor, por tu voluntad y por tu debilidad para justificarte.
NO CULPES A NADIE, porque fundamentalmente tú has hecho tu vida.
ACEPTA LA RESPONSABILIDAD de construirte a ti mismo y el valor de aceptar el fracaso para volver a empezar, corrigiéndote.
NUNCA TE QUEJES del ambiente o de los que te rodean, las circunstancias son buenas o malas según tu voluntad.
ACÉPTATE ahora o seguirás justificándote como un niño.
No olvides que LA CAUSA DE TU PRESENTE ES TU PASADO, como la causa de tu futuro es tu presente.
COMIENZA A SER SINCERO CONTIGO MISMO, reconociéndote por tu valor, por tu voluntad y por tu debilidad para justificarte.
. . .y dejaras de ser un títere de las circunstancias, porque TÚ MISMO ERES EL DESTINO.
Ah! y nunca pienses en la suerte, porque LA SUERTE ES EL PRETEXTO DE LOS FRACASADOS.

No hay comentarios:
Publicar un comentario