domingo, 9 de octubre de 2011

La insoportable levedad del ser.

Si cada uno de los instantes de nuestra vida se va a repetir infinitas veces, estamos clavados a la eternidad como Jesucristo a la cruz. La imagen es terrible. En el mundo del eterno retorno descansa sobre cada gesto el peso de una insoportable responsabilidad, ése es el motivo por el cual Nietzche llamó a la idea del eterno retorno la carga más pesada (das schwerste gewicht), pero si el eterno retorno es la carga más pesada, entonces nuestras vidas pueden aparecer sobre ese telón de fondo en toda su maravillosa levedad. Pero, ¿es de verdad terrible el peso y maravillosa la levedad? La carga más pesada nos destroza, somos derribados por ella, nos aplasta contra la tierra, pero en la poesía amatoria de todas las épocas la mujer desea cargar con el peso del cuerpo del hombre. La carga más pesada es, por tanto, a la vez la imagen de la más intensa plenitud de la vida. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida más real y verdadera será. Por el contrario, la ausencia absoluta de carga hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire, vuele hacia lo alto, se distancia de la tierra, de su ser terreno, que sea real sólo a medias y sus movimientos son tan libres como insignificantes.


                                ...entonces: ¿LEVEDAD O PESO?
                                    
                                                   [Milan Kundera]

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