En días como hoy me gustaría gritar, llorar, tirarme del pelo, correr, huir, no hablarme, abandonarme... pero entonces me doy cuenta de que tengo que convivir conmigo misma, y retrocedo, recurro al autoengaño a modo de anestesia, y me pongo frente al espejo, intentado levantar la cabeza hasta ser capaz de mirarme a los ojos. Trato de perdonarme excusándome, pero me doy cuenta de que la única forma de perdonarme es reconociendome como soy, señalando mis fallos, aprendiendo algo nuevo y desaprendiendo lo inútil.
Después de todo, alguien dijo alguna vez que cometer errores es la única manera de llegar a algo en la vida por uno mismo, "solo" debes RECONOCERLOS (¿Cómo vamos a aprender de nuestras equivocaciones si no las admitimos?) y principalmente, MEMORIZARLOS.
Esto ya lo has escrito tú de tu propia cosecha, ¿verdad? :P
ResponderEliminar